A la búsqueda de la LIBERTAD, LA IGUALDAD y LA FRATERNIDAD
Tenía que pasar y al final pasó, Oviedo da un nuevo paso hacia la legendaria Vetusta, hacia el pasado y el cutrerío. Nos van a dejar las calles a media luz. Volveremos a los tiempos de las mortecinas luces de las farolas de gas y nuestra ciudad se volverá un poco más gris. Cosas de la adaptación a las nuevas normativas que pretenden ser más respetuosas con el medio ambiente y de la precariedad económica en la que se mueve un Ayuntamiento endeudado hasta las cejas y en el que la ingeniería financiera es la norma para poder cuadrar unos presupuestos más falsos que una moneda de tres euros. Todo con el firme propósito de aplazar la inevitable intervención del Ministerio de Hacienda que dejaría, sin la menor duda, a mucha gente con las vergüenas al aire, pero todo llegará, esperemos que el Principado de Asturias, nuestro Presidente Areces, de el paso definitivo abandonando la sociedad Cinturón Verde y obligando, de esta manera, a que la deduda de esta pase a engrosar la del Ayuntamiento al tener la obligación de consolidar la de las empresas municiales con las propias.
Que sea para bien