¡Ay! la Fumadera
08/05/2008
NO OS ASUSTEIS POR EL TOCHO QUE TODAVIA NO HE ACABADO DE CORTAR TROZOS.
Extracto de: Guia para dejar de fumar de la Fundación Dental Española.
Presentación.- El consumo de tabaco es uno de los principales problemas de salud pública. No olvidemos que el tabaquismo representa la primera causa de morbimortalidad
prevenible en los países desarrollados, y las tendencias son preocupantes. Así, a finales de la década de 1990, el tabaco era responsable de 1,2 millones de fallecimientos anuales en la región europea de la Organización Mundial de la Salud (14% de los fallecimientos totales), mientras que si no se toman medidas de control eficaces se calcula que el consumo de tabaco causará dos millones de fallecimientos al año (20% de los fallecimientos) en el año 2020.
En España se estima que el consumo de tabaco es responsable de más de 55.000 muertes anuales en población adulta (de 35 o más años), lo que significa que una de cada seis muertes (una de cada cuatro en hombres y una de cada 40 en mujeres) son atribuibles al tabaco. Puede resultar aún más contundente el dato objetivo de que aproximadamente un cuarto de las defunciones asociadas al tabaquismo son muertes prematuras ocurridas antes de los 65 años.
Preámbulo.- Los dentistas somos buenos conocedores de los efectos nocivos del tabaco, pues en la boca, su puerta de entrada, sus manifestaciones ya son evidentes: desde las simples coloraciones o manchas en las superficies dentarias (mero depósito inestético de alquitrán y otros pigmentos por la condensación desde el humo inhalado al enfriarse) hasta el cáncer oral, cuyo carácter asintomático inicial facilita su progresión y crecimiento si se prescinde de exploraciones o chequeos clínicos de carácter rutinario, tan recomendables, útiles y eficientes como, desgraciadamente, inusuales. Manuel Alfonso Villa Vigil - Presidente del Ilustre Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España y de la Fundación Dental Española.
Prólogo.- El tabaco causa cada año más de 55.000 muertes en nuestro país, y esta cifra sigue creciendo. Se ha convertido en el primer problema de salud pública del país. Pero afortunadamente cada vez son más los profesionales de la salud que asumen un papel activo para evitar este desastre. Los propios fumadores nos lo dicen, cuando
en las encuestas afirman mayoritariamente haber recibido el consejo de dejar de fumar en la consulta. Un consejo que, por cierto, se traduce en más abandonos precoces: la prevalencia del tabaquismo está bajando, sobre todo en varones, y esto se refleja ya en algunos cambios positivos en la epidemiología. Joan R.Villalbí - Presidente Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo
La epidemia del tabaco.- Las últimas cifras referidas a España indican que en 1997 aproximadamente un 34% de los mayores de 15 años fumaban: un 40% de los hombres y un 27% de las mujeres1. El hábito de fumar varía con la edad, llegando a un valor máximo entre adultos a principios de la segunda década de la vida, etapa en la que fuman el 45% de los hombres y el 27% de las mujeres.
Empezando a fumar - los fumadores jóvenes.- En un estudio realizado en 1996 se comprobó que un 10% de los alumnos
de 2.º de ESO (13-14 años) fumaba habitualmente. En 4.º de ESO las tasas de tabaquismo habían crecido, especialmente entre las chicas. La mayoría de los fumadores empiezan a fumar durante la adolescencia. El inicio del hábito está causado por una combinación de factores ambientales,
conductuales y personales:
Ambientales:
— Padres fumadores (la probabilidad de fumar sube al doble).
— Hermanos y amigos que fuman.
— Publicidad y promociones dirigidas a gente joven.
— Entornos desfavorecidos.
Conductuales:
— Unido a bajos rendimientos escolares, absentismo escolar y abandonos tempranos.
— Asociado a otras conductas problemáticas – abuso de alcohol y otras drogas.
Personales:
— Baja autoestima, pocos conocimientos de los efectos adversos, ansiedad y depresión.
Los fumadores quieren dejar de fumar.- La inmensa mayoría de los fumadores quieren abandonar su hábito. Incluso entre
los fumadores con edades comprendidas entre 16 y 24 años, más de dos de cada tres quieren dejar de fumar; al llegar a los 25-34 años casi tres de cada cuatro fumadores quieren dejarlo.
Una proporción elevada de fumadores han intentado dejar de fumar. Así, incluso entre los fumadores jóvenes, un 66% de los jóvenes entre 16 y 24 años han intentado abandonar su hábito. Las cifras referentes a los intentos de abandono aumentan con la edad, llegando a un valor máximo en los hombres de un 88% entre los 45 y 54 años de edad y en las mujeres de un 86% entre los 35-44 años.
Si combinamos el deseo de dejar de fumar y los intentos previos de hacerlo observamos que sólo uno de cada cinco fumadores entre los 16-24 años no ha deseado ni intentado dejar de fumar; esta cifra cae hasta menos de uno de cada
diez entre los 25 y 34 años y uno de cada veinte hombres de 45-54 años de edad.
El abandono del hábito de fumar está influido por una serie de factores:
- Circunstancias familiares inmediatas: Alguien que convive con un fumador tiene menos probabilidades de conseguir dejar de fumar.
- Ambiente socioeconómico general: La pobreza está asociada a tasas bajas de abandono del tabaquismo; los que menos se pueden permitir fumar son los que menos probabilidades tienen de dejar de hacerlo.
- Bienestar psicológico: Las enfermedades depresivas y las circunstancias vitales estresantes están asociadas a tasas bajas de abandono del hábito.
- Dependencia farmacológica: El número de cigarrillos consumidos al día y la inmediatez con la que un individuo fuma después de despertarse son indicadores potentes del grado de dependencia; un 17% de los fumadores encienden el primer cigarrillo en un plazo de cinco minutos después
de despertarse y más de un 50% dentro de la primera media hora.
Los efectos del tabaquismo.- Cómo afecta el tabaquismo al fumador a corto plazo.
El humo de un cigarrillo contiene más de 4.000 productos químicos. Aparte del alquitrán y la nicotina, también están presentes el monóxido de carbono, el amoníaco y el arsénico. De por lo menos 50 de los productos químicos
contenidos en el humo del tabaco se sabe que inducen la aparición de cáncer en los pulmones, la boca, la vejiga y los riñones. Actúan como irritante en los pulmones e inducen al organismo a aumentar la producción de moco en un
intento de eliminar estas sustancias irritantes, lo que da lugar a la tos. Los cilios —parecidos a pelos— que revisten las vías aéreas son dañados y no pueden cumplir su función, que consiste en liberar los pulmones de estas partículas
irritantes, lo que incrementa aún más la necesidad de toser.
La nicotina es una droga potente que actúa como estimulante y es responsable de la dependencia del tabaco.Tras la inhalación, la nicotina del humo del tabaco llega rápidamente al cerebro (tarda aproximadamente siete segundos en pasar de los pulmones al cerebro) y al torrente sanguíneo. La nicotina del tabaco de mascar se absorbe de forma más lenta a través de las mucosas bucales.
La nicotina del humo del tabaco actúa sobre el organismo en una serie de formas:
- Libera adrenalina hacia la sangre, incrementando así el pulso cardíaco y la presión sanguínea.
- Induce una vasoconstricción de las arterias: este efecto se ve agravado por el acúmulo gradual de sustancias grasas en las paredes de los vasos sanguíneos, lo que a su vez se debe en parte a los efectos de la nicotina.
El monóxido de carbono es un gas presente en el humo del tabaco que se combina con la hemoglobina, reduciendo así la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Dado que el oxígeno es fundamental para todos los tejidos, los niveles de oxígeno disminuidos pueden ser peligrosos y los fumadores se quedan sin aliento antes que los no fumadores. Con el tiempo, las vías aéreas se hinchan y dejan pasar menos aire a los pulmones.
El alquitrán en sí no es una única sustancia, sino el nombre colectivo dado a los numerosos productos químicos que forman el residuo espeso y pegajoso del humo del tabaco. El alquitrán se forma al condensarse el humo del tabaco. Este alquitrán recubre los pulmones de los fumadores e induce la formación de cáncer. El cambiar a los cigarrillos con bajo contenido en alquitrán no ayuda
porque los fumadores suelen dar caladas más profundas y retener el humo durante más tiempo, introduciendo el alquitrán a mayor profundidad en sus pulmones.
Cómo puede afectar el tabaquismo al fumador a largo plazo.-Acortamiento de la vida.
La esperanza de vida de un fumador se reduce cinco minutos con cada cigarillo que fuma, aproximadamente; esto equivale aproximadamente al tiempo dedicado a fumar un cigarrillo.
Por término medio las personas fallecidas por culpa del tabaco han perdido entre 10 y 15 años de vida.
Tabaquismo y cáncer.- El cáncer de boca, garganta y esófago aparece con una frecuencia hasta diez veces mayor en fumadores que en no fumadores. El riesgo de morir por cáncer de pulmón está relacionado con el número de cigarrillos fumados y la edad de inicio del hábito, y sólo se reduce de forma marginal fumando cigarrillos con filtro.
Estudios realizados recientemente sugieren que los cigarrillos con bajo contenido en alquitrán pueden estar relacionados con un incremento dramático en una forma previamente rara de cáncer de pulmón conocida como adenocarcinoma.Los fumadores en pipa y de puros que nunca han fumado cigarrillos presentan un riesgo mucho menor de desarrollar cáncer de pulmón.
Problemas pulmonares.- El tabaquismo da lugar a una inflamación e irritación crónicas del tracto respiratorio, llevando a una destrucción de los alvéolos pulmonares (enfisema) y a la introducción de un exceso de moco, con obstrucción o reducción de los bronquios (bronquitis). La aparición de las enfermedades respiratorias es gradual.
El quedarse sin aire sólo se convierte en un problema cuando
se ha destruido alrededor de la mitad del pulmón. Muchos de estos cambios son irreversibles y algunos se convierten en progresivos.
El corazón y la circulación.- En este momento las patologías cardíacas coronarias son la primera causa de
muerte en muchos países.
Los fumadores menores de 65 años de edad presentan una probabilidad dos veces mayor que los no fumadores de morir por una enfermedad coronaria. Los fumadores que consumen un número elevado de cigarrillos corren un riesgo más de tres veces mayor.
Las personas que presentan niveles altos de colesterol y/o hipertensión arterial corren el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca coronaria. El hábito de fumar es especialmente peligroso para estas personas.
Más del 95% de los pacientes con patologías arteriales en las piernas que provocan dolor al andar son fumadores.
También existe una relación causal entre el fumar y los accidentes cerebrovasculares. El tabaquismo puede inducir dolor torácico (angina) durante las situaciones de esfuerzo, lo que reduce la capacidad de practicar ejercicios
intensos.
Diabetes.- Los diabéticos tienen una probabilidad tres veces mayor de sufrir un ataque al corazón si fuman. Los diabéticos mayores que fuman presentan una probabilidad mucho mayor de necesitar insulina que aquellos que no fuman.
Mujeres.- Cuando las fumadoras utilizan la píldora anticonceptiva presentan un riesgo mayor de padecer infartos cardíacos y accidentes cerebrovasculares. La pérdida de hueso por osteoporosis es mucho más frecuente en mujeres que fuman. Las fumadoras presentan un riesgo dos veces mayor de desarrollar cáncer de cuello de útero y es probable que inicien su menopausia dos o tres años antes que las no fumadoras.
Fumar durante el embarazo.- Hay pruebas bastante claras de que el fumar durante el embarazo es perjudicial para el niño. La nicotina y el monóxido de carbono pueden retrasar
el crecimiento fetal, de forma que el niño nace con un peso inferior al normal.
Los niños nacidos de madres que fumaron durante el embarazo tienen más probabilidades de ser prematuros, nacer muertos o morir poco después del parto. Un bebé expuesto al humo del tabaco presenta un riesgo dos veces mayor de morir por muerte súbita.
Otros cuadros.- Fumar cigarrillos deprime el mecanismo de defensa inmunitaria y puede contribuir a una mayor susceptibilidad a las infecciones.
Fertilidad y embarazo.- El fumar puede afectar la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Las mujeres fumadoras tardan más en quedarse embarazadas y tienen
más probabilidades de sufrir un aborto.
Aspecto.- El hábito de fumar afecta los vasos sanguíneos de la piel, lo que tiene un efecto negativo sobre el color y la complexión de la cara. Las arrugas alrededor de los ojos y la boca se desarrollan mucho antes y el alquitrán tiñe los dientes y los dedos.
El hábito de fumar afecta la salud bucal en muchas formas negativas, que van desde pequeños cambios estéticos hasta cánceres mortales. El hábito de fumar también ha demostrado tener un efecto adverso sobre la cicatrización de la herida tras las intervenciones quirúrgicas.
Es por todos conocido que el hábito de fumar tiñe los dientes, las restauraciones dentarias y las prótesis removibles. Los umbrales de sabor pueden verse afectados por el tabaquismo, especialmente en el caso de la sal (se ha
demostrado que las personas que fuman un número elevado de cigarrillos tienen un umbral de detección de concentración de sal 12-14 veces mayor que los no fumadores). El fumar también es una causa común de halitosis (mal aliento).
Entender el hábito de fumar.- Cualquier persona que quiera ayudar a los fumadores tiene que conocer las numerosas influencias que refuerzan el hábito de fumar, entre los que se incluyen factores sociales, psicológicos y farmacológicos.
Una de las razones por las que las personas siguen fumando a pesar de conocer el riesgo que ello comporta para su salud radica en la compleja naturaleza del consumo de tabaco. Hay que entender esta naturaleza compleja y compulsiva del hábito de fumar.
Los cigarrillos están asociados a una dependencia tanto emocional como física.
- Adicción física/química.- Una vez inhalado el humo del tabaco, la nicotina tarda menos de 8 segundos en llegar al cerebro del fumador. En un plazo de 20 segundos la nicotina ha llegado al resto del cuerpo. Los fumadores fuman para mantener un determinado nivel de nicotina en su sangre. Cuando la nicotina cae por debajo de ese nivel sienten el deseo de fumar.
Esto hace que el fumador responda a situaciones de ansiedad a unos intervalos regulares de, digamos, cada 20-45 minutos, dependiendo de sus niveles de consumo. La nicotina normalmente abandona el organismo en un plazo de 24 horas, pero pueden ser necesarios días o incluso semanas hasta que el cuerpo alcance un nuevo equilibrio químico.
El hábito automático de fumar cigarrillos.- Está asociado a muchas actividades diferentes a lo largo del día. Se han establecido a lo largo de muchos años nexos entre el acto
de fumar y tomar té o café, fumar y beber alcohol, fumar y conducir, así como fumar después de la comida y otras actividades.
El fumar se convierte a menudo en un hábito inconsciente, y puede suceder que los fumadores se encuentren fumando sin recordar ni siquiera haber encendido el mechero.
El aspecto psicológico.- Este aspecto está asociado a la dependencia emocional. Se utilizan los cigarrillos para superar el estrés. Las personas que dejan de fumar a menudo
experimentan sentimientos de agresión e ira porque previamente utilizaban su hábito de fumar para contrarrestar estos sentimientos negativos.
La mayoría de los fumadores utilizan los cigarrillos para tomarse descansos como parte de la estructura de su rutina diaria.
Es importante reconocer la relación amor/odio que tienen los fumadores respecto a su adicción al tabaco, y el círculo vicioso que supone utilizar los cigarrillos tanto para estimularse como para relajarse en diferentes momentos del día.
Para poder ayudar a otras personas a dejar de fumar es importante entender las razones por las que empezaron a fumar y por las que continúan haciéndolo y por qué quieren abandonar su hábito.
Por qué se empieza a fumar.
- Curiosidad: Por su propia naturaleza, los jóvenes son curiosos, y los estudios han demostrado que un 29% de los niños han experimentado con el tabaco antes de los 11 años de edad.
- Ejemplo de los padres: Los padres que fuman tienen más probabilidades de tener hijos fumadores. Los hijos ven a sus padres utilizando cigarrillos para aliviar su tensión o como relajante en todo tipo de situaciones.
- Aceptación social (cada vez menos): En nuestra sociedad durante la última década se ha producido un cambio
marcado, pasando de la aceptación de los cigarrillos en situaciones de actividad social a un momento en el que la mayoría no fumadora ya no está dispuesta a aceptar la contaminación del aire que respiran por el humo de los cigarrillos. Las pruebas existentes sobre los fumadores pasivos y el riesgo de padecer cáncer de pulmón han reforzado esta actitud.
- Publicidad del tabaco: Muchos adolescentes se ven atrapados en la trampa del tabaco debido a la actitud «exageradamente celosa» de los adultos: el síndrome «haz lo que te diga, no lo que haga». Esta fase «antiautoritaria» del desarrollo infantil se acompaña de sus propias dificultades y es perpetuada por la publicidad y el mecenazgo de la industria del tabaco.
Los adolescentes jóvenes también utilizan la excusa del «aburrimiento» como razón para fumar. Los jóvenes en situaciones difíciles a menudo utilizan el hábito de fumar como una «muleta de apoyo». La causa más común probablemente es la presión de sus semejantes, combinada con una curiosidad natural. El tabaco también es visto como un útil «rompehielos» o «lubricante social». Los que se inician más tarde en el hábito pueden haber sucumbido a la presión de los medios (la publicidad, la imagen de «glamour»
en las películas, etc.) o la creencia de que el fumar alivia el estrés.
- Control de peso: Con bastante frecuencia la fumadora joven utiliza el consumo de cigarrillo como un método para controlar su peso. En esta etapa el aspecto y la imagen propia son lo más importante.
- Placer: Muchas personas le podrán decir que, por encima de todo, fuman porque disfrutan con ello (aunque lo que perciben como placer puede ser el alivio de los síntomas de abstinencia).
Razones para continuar fumando.- Por qué la gente deja de fumar : No hay una razón única. Cada fumador es diferente y en el análisis final, el éxito, depende de la fuerza de la motivación de cada individuo. Su éxito a la hora de ayudar a los fumadores dependerá de su capacidad de reconocer cuándo ha llegado el momento adecuado. Hay una serie de oportunidades que se pueden aprovechar.
- Un cambio en las circunstancias personales (un nuevo compañero o compañera sentimental, un cambio de trabajo, un embarazo o el nacimiento de un nuevo hijo).
- Una crisis de salud personal.
- Una subida en el precio del tabaco.
- La muerte de un amigo o pariente por una enfermedad relacionada con el tabaquismo.
- Un aumento de la presión social, especialmente alrededor del Año Nuevo o el Día Mundial Sin Tabaco, entre otros.
El abandono del tabaquismo funciona.- El abandono del tabaquismo es una medida efectiva. En todo el mundo se está
dando cada vez más importancia a la medicina basada en la evidencia.
No se desanime.- El abandono del tabaquismo es un proceso, no un hecho único.
Su objetivo debería ser ayudar a todos los fumadores a dar el paso siguiente en el camino hacia su último cigarrillo. Cada fumador es diferente y usted va a conseguir la máxima efectividad si aborda sus problemas individuales paso a paso.
Pasos en el proceso de fumar.- Muchos de los fumadores que usted ve simplemente no van a estar preparados para dejar de fumar. De hecho algunos de ellos no tienen la más mínima
intención de abandonar su hábito. Puede que escuchen lo que usted les cuenta sobre cómo dejar de fumar, pero cuando los vuelva a ver, nada parecerá haber cambiado. Estas personas pueden ser descritas como fumadores satisfechos.
Aun así, si es perseverante, puede ser capaz de ayudarles a dar el primer paso hacia el abandono del tabaquismo.
Se va a encontrar con otros fumadores que habrán tomado en consideración la posibilidad de dejar de fumar durante un determinado período de tiempo y pueden ser descritos como contempladores. Ya están sopesando las ventajas e inconvenientes del tabaco, pero sólo estarán preparados para dejar de fumar cuando sus razones para no fumar superen sus razones para continuar haciéndolo. Puede ayudarles añadiendo peso al lado de la balanza que apoya
el abandono.
Sea como fuere, habrá algunos fumadores que están preparados para dejar de fumar. Puede usted hacer muchas cosas para ayudarles a llevar esta decisión a la práctica con éxito, aunque se puede encontrar con que algunos volverán a empezar a fumar. La mayoría de los fumadores van a pasar por una serie de intentos infructuosos antes de conseguirlo finalmente. Puede ayudar a estos reincidentes a ver que cada intento no es más que otro paso en el camino hacia el éxito final; si no lo consiguen a la primera, aun así merece la pena seguir intentándolo.
Nunca es demasiado tarde para dejar de fumar.- Para algunos será más fácil que para otros, y para los que vivan en
circunstancias sociales difíciles puede ser complicado contemplar la vida sin el apoyo de un cigarrillo. Pero incluso en personas de edad más avanzada dejar de fumar puede mejorar el estado de salud y prolongar su esperanza
de vida. Hay muchos beneficios asociados al abandono del tabaquismo que pueden ayudar a motivarles.
Los beneficios de salud derivados del abandono del tabaquismo.- Dejar de fumar tiene efectos inmediatos y a largo plazo.
Cuando un fumador típico deja de fumar tras:
20 minutos.- La presión arterial y el pulso vuelven a la normalidad; mejora la circulación en las manos y los pies.
8 horas.- Los niveles de oxígeno en la sangre vuelven a la normalidad; empiezan a disminuir las probabilidades de sufrir un ataque cardíaco.
24 horas.- Se elimina el monóxido de carbono del organismo;
los pulmones empiezan a eliminar las mucosidades y otros
restos.
48 horas.- Mejoran de forma importante el sentido del gusto y el olfato; el olor a humo desaparece de su aliento y su cuerpo.
3 meses.- Se incrementa su función pulmonar y puede respirar con más facilidad; desaparece la tos persistente;
se ha reducido de forma significativa el riesgo de padecer
más patologías periodontales; desaparecen las manchas blancas bucales relacionadas con el tabaco; empiezan a disminuir las tinciones de los dientes.
9 meses.- El riesgo de padecer complicaciones durante el embarazo o de muerte fetal ha vuelto a los niveles de las no
fumadoras.
18 meses.- Sus cilios pulmonares han completado la misión de limpiar los alquitranes y venenos residuales de sus pulmones.
5 años.- La probabilidad de sufrir un cáncer de boca, garganta o esófago se ha reducido en un 50%; el riesgo de padecer un ataque al corazón cae a aproximadamente la mitad del de un fumador.
10 años.- El riesgo de presentar cáncer de pulmón cae hasta
aproximadamente la mitad del de un fumador; el riesgo de padecer un ataque al corazón cae a aproximadamente el mismo nivel que el de alguien que no ha fumado nunca.
Las cuatro claves.- La recomendación de dejar de fumar tiene que presentar cuatro características fundamentales.
Estos pasos se recomiendan en la guía recientemente publicada «Smoking Cessation Guidelines», basada en la evidencia.
Pregunte: Se debe determinar y comprobar las características del consumo de cigarrillos (u otro tipo de tabaco) en todas las citas (ver apéndice 2). Se debería diseñar un sistema para registrar el consumo de tabaco en las historias. Como mínimo debería describir al paciente como fumador, no fumador o ex fumador reciente y anotar cualquier interés actual en dejar de fumar. Estos datos deberían estar siempre lo más actualizados que sea posible. Se puede valorar el interés en dejar de fumar a través de una pregunta de final abierto como «¿Alguna vez ha intentado dejarlo?». Ésta puede ser seguida de «¿Está interesado en dejar de fumar en este momento?». Se pueden hacer otros tipos de preguntas: ¿Cuántos cigarrillos fuma al día? ¿Cuánto tiempo lleva fumando? ¿Cuándo fuma? ¿Alguna vez ha intentado dejar de fumar?
A partir de estas preguntas podrá identificar rápidamente qué puede ayudar al fumador a tomar la decisión de abandonar su hábito.
- PREGUNTE sobre el hábito de fumar siempre que tenga ocasión.
- ACONSEJE a todos los fumadores que abandonen su hábito.
- AYUDE a los fumadores a dejar de fumar.
- PROGRAME un seguimiento.
Aconseje.- Todos los fumadores deberían recibir consejo sobre el valor que tiene dejar de fumar y el riesgo que supone para la salud continuar haciéndolo. Recomiende la Terapia de Sustitución de Nicotina (TSN) a los fumadores
que quieren dejar de fumar y proporcióneles información y consejos precisos.
El consejo debería ser claro, firme y personalizado. Anime al personal de su consulta a reforzar el mensaje a favor del abandono del hábito y apoye al paciente en su intento de dejar de fumar.
Todos los fumadores tendrán sus propias buenas razones para dejar de fumar, y éstas pueden ser reforzadas examinado su situación personal. Un fumador que quiere dejar de fumar por razones de salud puede conocer algunos de los riesgos, pero no todos. Descubra qué es lo que ya sabe. No hay
necesidad de exagerar los riesgos. Recuerde que no todos los fumadores mueren como resultado de su hábito.
Razones para dejar de fumar.- A continuación tiene usted una lista de buenas razones para dejar de fumar, organizada según el tipo de paciente.
- Efectos del tabaquismo sobre la salud bucal.- Para adolescentes: Mal aliento, dolor de garganta, dientes teñidos, tos, coste de los cigarrillos, infecciones respiratorias frecuentes, falta de independencia, recesión gingival, controlados por los cigarrillos, lengua vellosa.
- Para mujeres embarazadas.- Mayor porcentaje de abortos espontáneos y muerte fetal, mayor riesgo de bajo peso al nacer, mayor riesgo de complicaciones para la madre,problemas de salud a largo plazo para el niño.
- Para padres.- Mayor incidencia de ataques de tos e infecciones respiratorias entre los hijos de fumadores, mal ejemplo para el niño.
- Para fumadores recientes.- Es más fácil dejarlo ahora.
- Para fumadores de larga duración.- Menor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares
y cáncer si deja de fumar.
- Antecedentes familiares de enfermedades cardíacas y/o cáncer.- Al fumar, el riesgo de morir aumenta aún más.
- Para adultos asintomáticos.- Doble de riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, coste de baja por enfermedad, riesgo seis veces mayor de sufrir enfisema, mayor riesgo de padecer cáncer oral, riesgo diez veces mayor de sufrir cáncer de pulmón, coste de los cigarrillos, esperanza de vida de 5 a 8 años menor, mal aliento, mayor riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, arrugas, mayor riesgo de sufrir enfermedad periodontal, incómodo y socialmente inaceptable.
- Para adultos sintomáticos.- Correlacionar los síntomas actuales con: Úlceras, infecciones del tracto respiratorio superior, tos, anginas, dolor de garganta, patologías gingivales.
- Para cualquier fumador.- Dinero ahorrado por dejar de fumar, sentirse mejor, mayor capacidad para hacer deporte, puede vivir los suficiente para disfrutar de la jubiliación, los nietos, etc., puede ser capaz de trabajar más con menos enfermedades
Factores que pueden servir de refuerzo para el consejo
de dejar de fumar:
Ayude.- Si un fumador quiere dejar de fumar hay que ofrecerle ayuda. Se pueden cubrir unos pocos puntos clave hablando con el fumador durante 5-10 minutos.
1. Fije una fecha para dejar de fumar; deje de fumar por completo en ese día.
2. Revise las experiencias anteriores: ¿qué ayudó, qué fue un obstáculo?
3. Planifique previamente: identifique futuros problemas y establezca un plan para enfrentarse a ellos.
4. Dígaselo a su familia y a sus amigos y hágase con su apoyo.
5. Planifique qué va a hacer respecto al alcohol.
6. Pruebe la terapia de sustitución de nicotina; utilice el producto que se adapte mejor a usted.
Subraye el hecho de que dejar de fumar es el paso más eficaz que pueden dar para mejorar su actual estado de salud y la salud de los que les rodean. También es la decisión más importante que pueden tomar para garantizar
un buen estado de salud en el futuro.
Los fracasos anteriores pueden incluso incrementar sus probabilidades de éxito esta vez. Los fumadores que siguen intentando dejar de fumar tienen una probabilidad mayor de tener éxito al final.
Calcular el gasto que implica el tabaco para cada fumador es un ejercicio útil. Dejar por escrito el coste real puede reforzar la decisión del fumador de abandonar su hábito.
Los fumadores saben que su hábito es peligroso, pero muy pocos de ellos se dan cuenta del riesgo que supone para su salud en toda su extensión. Dé consejos prácticos y recomendaciones sobre cómo dejar de fumar. Hable con el fumador sobre su decisión de dejar de fumar y empiece a planificar cómo va a alcanzar este objetivo. Puede que le sea útil proponerle que lleve un diario de fumador (ver apéndice 3).
La información contenida en el diario será útil para identificar potenciales puntos de peligro, que pueden variar dependiendo de si el fumador está en el trabajo o no. Por tanto, anímele a completar el diario
durante al menos un día en el trabajo y un día en casa.
Programe.- Es muy importante programar un seguimiento. Los estudios indican que el porcentaje de fumadores que consiguen abandonar su hábito aumenta al doble cuando se mantienen contactos de seguimiento de forma rutinaria con los pacientes interesados en ello. Lo ideal sería ver a los pacientes 1-2 semanas después de la fecha en la que han
decidido dejar de fumar.
La mayoría de los fumadores emprenden varios intentos de dejar de fumar antes de finalmente conseguirlo (por término medio, alrededor de 3-4 intentos), por lo que las recaídas son un componente normal del proceso.
Busque sustitutivos contra la tentación, por ejemplo, chicle sin azúcar. Identifique otras diversiones que puedan sustituir el deseo de fumar, por ejemplo, cepillarse los dientes o el ejercicio físico.
Hay pocos fumadores capaces de dejar de fumar sin sentir ansias. Son difíciles de evitar. Los pacientes tienen que aprender a vivir con ellas hasta que ya no aparecen. Aparte de las ansias de fumar, pueden sentir alguno de los restantes síntomas de abstinencia que también pueden ser desagradables en las primeras fases.
Pueden aumentar los ataques de tos mientras los pulmones se deshacen de las mucosidades acumuladas, los intestinos se ven afectados —puede producirse tanto estreñimiento como diarrea—, es posible que sientan algunos mareos y que sufran alteraciones del sueño. Todo ello mejorará de forma
espontánea a lo largo de las primeras 2-3 semanas y su labor de tranquilización será importante (ver apéndice 6).
Cuatro consejos:
1. Retrase la respuesta a la necesidad de fumar. No abra una cajetilla ni encienda ningún cigarrillo. La necesidad de fumar decae a los 5 minutos y su decisión de no fumar volverá a aparecer.
2. Inspiración profunda. Haga una inspiración profunda y lenta y vuelva a soltar el aire lentamente. Repítalo tres veces.
3. Beba agua. Beba lentamente, a sorbos, manteniendo el agua en su boca un poco más para paladear el sabor.
4. Haga otra cosa. Aleje su mente del tabaco pasando a la acción: ponga algo de música, salga a dar un paseo o llame a un amigo por teléfono.
Para algunas personas dejar de fumar es más fácil que para otras, y el grado de dificultad no siempre está relacionado con el número de cigarrillos consumidos. Otros factores, como la madurez, la capacidad de superar el estrés o la confianza en el éxito son igual de importantes.
Recientemente se ha comercializado en España un fármaco, el «bupropión», que es efectivo para ayudar a dejar el hábito, pero es psicoactivo, requiere receta y un seguimiento médico.
Terapia de Sustitución de Nicotina (TSN).- La TSN permite aproximadamente duplicar el porcentaje de pacientes que
consiguen dejar de fumar en comparación con los controles,
independientemente de la intensidad del apoyo adicional22. Los cinco productos disponibles (chicle, parche, spray nasal, inhalador y comprimidos masticables) presentan tasas de éxito similares y hasta el momento no hay pruebas obtenidas en estudios controlados que hablen a favor de uno de los productos frente a otro.
La TSN es segura y pocos ex fumadores se convierten en usuarios de larga duración. La TSN cuesta aproximadamente lo mismo que el coste medio de fumar. Este dato ha sido utilizado para argumentar que los fumadores se pueden permitir la TSN. Aunque esto pueda ser cierto en muchos casos, pasa por alto una serie de puntos. Asume que los fumadores se pueden permitir el tabaco.
¿Qué producto utilizar?.- Los cuatro producto de TSN presentan tasas de éxito similares, por lo que la elección de uno concreto entre ellos es una decisión práctica y personal.
El parche es más sencillo de utilizar y a algunas personas no les gusta mascar chicle.
El chicle y el inhalador permiten tener más control sobre la dosis y la rapidez de su obtención.
Los parches, chicles e inhaladores pueden ser comprados en farmacia sin receta y cuestan aproximadamente lo mismo que 20 cigarrillos al día de una marca de gama alta.
El parche de nicotina para la piel es el producto más fácil de utilizar. Es aplicado todas las mañanas, está diseñado para ser llevado durante 16 ó 24 horas y tiene distintas dosis de presentación. Exceptuando las personas que fuman menos de diez cigarrillos al día, normalmente se debería utilizar el parche de la dosis más alta. Ocasionalmente algunos pacientes sienten que el adhesivo de los parches les irrita la piel, y en estos casos, deberían elegir
alguna otra modalidad de TSN.
Los chicles de nicotina vienen en dosis de 2 ó 4 mg y en el sabor tradicional, menta, o en otros sabores. El sabor puede ser desagradable al principio, pero la mayoría de las personas se acostumbran a él tras una semana o así. Es importante mascarlo lentamente para aprovechar el chicle al máximo, porque toda la nicotina que se traga se pierde. La nicotina tiene que ser absorbida a través de la boca. Los grandes fumadores deben considerar la posibilidad de utilizar el chicle de 4 mg.
El inhalador de nicotina está compuesto por una pequeña botella de una solución de nicotina. Cuando se presiona la parte superior hacia abajo emite una dosis de nicotina en forma de spray. La nicotina es absorbida de forma más
rápida que con los parches, chicles o inhaladores, y esto puede ser beneficioso para los fumadores más adictos. Aun así, puede ser difícil acostumbrarse a él porque el spray puede irritar la nariz. Los fumadores que con los demás
productos de TSN siguen sufriendo ansias graves y síntomas de abstinencia deberían probar el spray nasal.
¿Quién debería utilizar la TSN?.- Exceptuando razones médicas, todos los fumadores pueden utilizar la TSN. Aunque la mayoría de los estudios sobre la TSN se han hecho en personas que fuman al menos 15 cigarrillos al día, en las pruebas de investigación el parche y el chicle de 2 mg han demostrado ser igual de eficaces en personas que fuman menos.
¿Quién no debería utilizar la TSN?.- La opinión actual de los expertos es que la TSN durante el embarazo probablemente
sea más segura que el fumar. Aún así, la posición actual entre los médicos es que el embarazo es una contraindicación para el empleo de la mayoría de las TSN
y el etiquetado actual de los productos advierte en contra de su uso en embarazadas.
En fumadores con patología cardiovascular se aplica básicamente lo mismo.
Más ayuda.- Si el paciente necesita una ayuda mayor debería recomendarle que se dirija a su médico de cabecera para que le envíe al Servicio de Neumología del hospital correspondiente.
Consejos sobre la sustitución de la nicotina:
1. La TSN duplica la probabilidad de tener éxito en fumadores que quieren dejar de fumar.
2. La TSN no es un remedio mágico. No sustituye por completo los cigarrillos ni la necesidad de disponer de fuerza de voluntad. Pero cuando el fumador deja de fumar le ayuda a superar las ansias y los síntomas de abstinencia.
3. Aunque la TSN aporta nicotina, no contiene alquitrán ni monóxido de carbono, como el humo del tabaco, y es más segura y menos adictiva que los cigarrillos.
4. Muy pocas personas se vuelven adictas a la TSN. Algunos ex fumadores continúan utilizándola durante un año o más, pero esto se debe fundamentalmente a su preocupación por volver a fumar.
5. Para obtener los mejores resultados se debería utilizar la TSN en cantidades suficientes y durante períodos suficientemente largos. Los fumadores deben seguir las instrucciones del fabricante y pedir consejo a su farmacéutico en caso de necesitar más información.
¿Merece la pena el esfuerzo?.- No hay duda de que ayudar a los fumadores a abandonar su hábito requiere tiempo y esfuerzo, por lo que a continuación se enumeran algunos
hechos que merece la pena recordar:
Cada año mueren en España al menos 60.000 personas por
enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Dejar de fumar prolonga la vida, independientemente de la edad a la que se da este paso.Siete de cada diez casos de enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (por ejemplo, bronquitis crónica y enfisemas) están causados por el tabaco.
Los fumadores que dejan de fumar definitivamente antes de los 45 años de edad pueden evitar los síntomas de una función pulmonar restringida durante el resto de su vida.
Los fumadores menores de 65 años tienen el doble de probabilidades de morir por una enfermedad cardiovascular que un no fumador; los fumadores con un consumo elevado corren un riesgo más de tres veces mayor.
Este riesgo adicional disminuye rápidamente una vez que dejan de fumar y 10 años después de su último cigarrillo habrá desaparecido por completo.
Hay unos 2.000 casos de cáncer oral, de los que mueren alrededor de 900 personas cada año. Se cree que el fumar durante el embarazo causa la pérdida de 4.000 fetos normales cada año. Las embarazadas que dejan de fumar durante el primer trimestre del embarazo pueden reducir de forma sustancial sus probabilidades de sufrir un aborto, dar a luz a un niño muerto, presentar un parto prematuro o tener un bebé con bajo peso al nacer.
Apéndice 1.- Preguntas frecuentes:
¿Engordaré cuando deje de fumar? No todas las personas que dejan de fumar ganan peso. El aumento de peso medio está por debajo de 2 kg. La razón principal por la que las personas engordan es porque ingieren más comida. Evite los tentempiés ricos en calorías como pasteles, bollería, dulces, etc. En vez de ellos, coma verdura cruda (zanahorias, por ejemplo) y fruta o masque chicle sin azúcar. El ejercicio físico es una técnica eficaz para superar los síntomas de abstinencia y evitar la ganancia de peso. Beba mucha agua. Recuerde que fumar es mucho más
peligroso para la salud que el sobrepeso.
Fumo cigarrillos con bajo contenido de nicotina, así que ¿por qué debería dejarlo? Los cigarrillos seguros no existen. La mayoría de los fumadores inhalan con mayor frecuencia y de forma más profunda para compensar los bajos niveles de nicotina que presentan sus cigarrillos.
¿Cuándo desaparecerán las manchas blancas que tengo en la boca? Muchas manchas blancas (leucoplasias) que pueden ser precancerosas desaparecen tras dejar de fumar. La mayoría de las manchas deberían desaparecer en el plazo de unas pocas semanas.
¿Es mejor dejar de fumar de golpe o durante un período de tiempo más prolongado? No hay una «forma mejor» para dejar de fumar. Muchos ex fumadores han dejado de fumar de golpe.
¿Qué pasa con el insomnio? Muchos fumadores refieren que tienen problemas para dormir después de dejar de fumar. Si estos síntomas están relacionados con la nicotina deberían
desaparecer en un plazo de 2 a 3 semanas.
¿Toseré más si dejo de fumar? Alrededor del 20% de los ex fumadores refieren toser más después de dejar de fumar. Esto es una respuesta temporal, se cree que debida a un incremento en la capacidad de los pulmones para eliminar las mucosidades, por lo que en realidad es un signo de la recuperación de los mecanismos de defensa pulmonares.
¿Qué otros síntomas de abstinencia voy a sufrir? Un pequeño porcentaje de personas no presenta ningún síntoma de
abstinencia. En los síntomas comunes se incluyen la ansiedad, irritabilidad, ligeros dolores de cabeza y problemas gastrointestinales, como estreñimiento, por ejemplo.
¿Los fumadores realmente pierden antes sus dientes? Ya que los fumadores tienden a padecer más enfermedad periodontal, algunos perderán sus dientes antes que los no fumadores.
¿Cuándo se recuperará mi cuerpo de los efectos del tabaquismo? Algunos de los daños pueden ser permanentes, como la pérdida de tejido pulmonar en un enfisema. Hay otras funciones que se recuperan, como la capacidad de los pulmones para eliminar las mucosidades. La tasa incrementada
de enfermedades cardíacas se reduce a la mitad en el primer año y se acerca a los niveles de un no fumador tras aproximadamente cinco años. El riesgo incrementado de padecer cáncer de pulmón disminuye y se acerca al riesgo
de un no fumador en un plazo de 15 a 20 años.
¿Le debería contar a la gente que estoy intentando dejar de fumar? Sí. Debería hacerse con el apoyo de su familia, sus amigos y sus compañeros de trabajo.
¿Qué debo hacer cuando sienta la necesidad imperiosa de fumar? Algunas personas alivian sus ansias mascando chicle sin azúcar o comiendo una barra de zanahoria. Las ansias de fumar son una parte normal del proceso de abandono del tabaquismo y sólo duran unos pocos minutos, amainando
después.
¿Un fumador puede dar consejos para dejar de fumar? Que usted fume no significa que no pueda ayudar a otros a dejarlo, pero puede que se sienta presionado. Puede utilizar las siguientes sugerencias para hacer que la conversación avance:
Explíqueles que usted está ahí para ayudarles a dejar de fumar y pregúnteles en qué les ayuda saber si usted fuma o no.
Explíqueles que para tener éxito uno tiene que estar preparado para dejar de fumar; usted no está preparado todavía, pero está contento de que ellos hayan avanzado más que usted.
Dirija el debate hacia el progreso de ellos en vez de hacia el suyo.
Apéndice 2.- Ficha de evaluación del uso del tabaco
Fecha............................................
Nombre ..........................................
Dirección .......................................
Teléfono Particular ........Trabajo .....
¿Cuántos cigarrillos fuma al día? ...............
¿Que marca de cigarrillos fuma? .................
¿Cuánto tiempo lleva fumando esta cantidad?......
¿La persona más importante para usted fuma? .....Sí No
¿Ha intentado dejar de fumar en el pasado? ......Sí No
¿Cuántas veces? .................................
¿Cuál es el período de tiempo más largo que estado sin fumar? Semanas...Días ... Meses.... Años ..
¿Cuáles son las razones principales por las que quiere dejar de fumar?
- Su salud ..........................Sí No
- El gasto que supone ...............Sí No
- No es justo para los demás ........Sí No
- No me gusta ser adicto ............Sí No
- Alguna otra razón .................Sí No
¿Cuál cree que va a ser su mayor problema para dejar de fumar? ................................
¿Si decidiera no fumar durante las próximas dos semanas, ¿cuánto confiaría en que sería capaz de hacerlo?
Nada ... Un poco ... Algo ... Muy confiado ...
Apéndice 3.- Diario del fumador: Lleve un diario de fumador durante 2 días - 1 día en el trabajo y otro en casa. Cuando lo haya completado, empiece a plantearse a sí mismo una serie de preguntas:
¿Qué tipo de actividades me inducen a fumar un cigarrillo?
(por ejemplo, al tomar un café o al coger el teléfono)
¿Quién me induce a fumar un cigarrillo?
¿Qué cigarrillos he disfrutado más y por qué?
¿De qué cigarrillo podría haber prescindido con facilidad y por qué?
¿De qué cigarrillos no podría haber prescindido y por qué?
Momento ¿Qué ¿Con ¿Cómo ¿Cuánto ¿Cuánto - estába quién se lo lo haciendo? estaba? sentía? disfrutó? necesitó?
Apéndice 6.- Tabla de síntomas
Sintoma: Ansias de fumar.
Efecto sobre el organismo: Deseo intenso de fumar cuya frecuencia disminuye tras 4 semanas.
Estrategia de superación:Distracciones breves, por ejemplo hacer inspiraciones profundas, beber agua, mascar chicle sin azúcar
Sintoma: Tos.
Efecto sobre el organismo: A menudo empeora al principio, y disminuye después, se debe a que en las primeras 2-3 semanas el organismo esta limpiando el tracto respiratorio, hambre, posiblemente intensa.
Estrategia de superación: Comer de forma inteligente, por ejemplo, tentempiés bajos en calorías. Dejar dietas para una
época menos estresante.
Afectación: Posible estreñimiento intestinal o diarrea durante las 2-3 semanas.
Estrategia de superación: Se normaliza de forma espontánea.
Alteraciones: Alteración de los patrones del sueño, interpretado durante las primeras 2-4 semanas; como insomnio o cansancio; mareos causados por una mejor oxigenación de los tejidos; cambios de humor; incapacidad de para manejar el estrés.
Estrategias de superación: el sueño se normaliza espontáneamente, practicar ejercicio físico y no
tomar café fuerte puede ayudar. Los mareos desaparecen espontáneamente. Los cambios de humos y la irritabilidad: apoyo. Estrés: encuentre nuevas formas de manejarlo, por ejemplo, concentrarse hablando con un amigo.
Ayudando a DEJAR DE FUMAR - una guía para el equipo odontológico. Ppor Richard Watt y Mary Robinson (Adaptación en español de la obra original en inglés Helping smokers to Stop - a guide for the dental team © 1999. Health Education Authority
Traducción Dr. Sven Glöckner Odontólogo. Profesor de Patología Médico-Quirúrgica Bucal Universidad Alfonso X el Sabio. Madrid. Coordinación: Dr. Francisco Rodríguez Lozano
Estomatólogo. Miembro del Grupo de Trabajo de la Unión Europea sobre Tabaco y Salud Oral Revisión científica y adaptación del texto original: Dr. Joan R.Villalbí Presidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo
Dr. Francisco Rodríguez Lozano Miembro del Grupo de Trabajo
de la Unión Europea sobre Tabaco y Salud Oral Coordinación editorial: Doña Julia Vicente Sigüenza. Agradecimientos: Dr. Julio Acero Sanz Por su aportación de datos © 2003. Edición en español. Fundación Dental Española. Alcalá, 79, 2.º 28009 Madrid (España) ISBN edición original: 0 7521 1467 0 ISBN edición en español: 84-96077-16-0 Depósito Legal: M-31.060-2003 Composición: Solingraf, S. L. Impreso en España
Esta guía ha sido patrocinada por Wrigley Oral Healthcare Programs